La Crónica •
03 Nov 2026
En México, la tristeza oxida el cuerpo y paraliza la vida cotidiana en un martes cualquiera
Sumario
A las diez y diecisiete de un martes, alguien sigue sentado en el borde de la cama con un calcetín puesto y el otro en el piso, enroscado como una pregunta que nadie quiere contestar. La cafetera ya hizo su ruido. El teléfono vibró tres veces y avanzó un centímetro sobre el buró, lo más que se ha movido algo en esa recámara desde las siete.
Tópicos
- A las diez y diecisiete de un martes, alguien sigue sentado en el borde de la cama con un calcetín puesto y el otro en el piso, enroscado como una pregunta que…
- El teléfono vibró tres veces y avanzó un centímetro sobre el buró, lo más que se ha movido algo en esa recámara desde las siete.
- Prefiere trabajar como la humedad, de noche y en las partes que nadie revisa.
Transparencia
Fuente original:
cronica.com.mx
Generación: extracción automática de metadatos (título/imagen/fecha) y resumen breve.